“Por favor, que tu pequeño no coma frutos secos”

En España, la asfixia por atragantamiento supone el 40% de las muertes en menores de un año 

El 60-80% de los atragantamientos en niños está causado por frutos secos
 Por Marga Segura

Susto no, lo siguiente. Pero gracias a Dios pueden contarlo con su hijo en brazos, en casa. Aún aturdidos por la dramática experiencia sufrida días atrás, Marisa Millanes y su familia, que viven el San Pedro de Alcántara, han tenido que pasar momentos muy duros ¡y todo originado por un cacahuete!Así, como suena.

Un fruto seco ha estado a punto de provocar una desgracia. Y es que, para los que no lo sabían, un fruto seco es un peligro potencial para los niños menores de seis años. Marisa ahora lo sabe y, tras lo padecido, ha tenido la buena voluntad de dar a conocer su caso para evitar que otros niños y otras familias pasen por lo que ellos han pasado.

Así, desde que salió del Hospital Materno Infantil de Málaga el pasado sábado, con su niño feliz y recuperado, Marisa Millanes decidió hacer caso a las recomendaciones de los propios profesionales sanitarios que les atendieron y contar su caso. Y para ello recurrió a su perfil personal de Facebook y publicó lo siguiente:

“ESTE HA SIDO MI CASO…POR FAVOR, COMPARTID…

No soy muy dada a escribir cosas personales,y mucho menos de mis hijos…pero en este caso debo hacer una excepción. Ahora que la pesadilla a terminado por fin me veo en la obligación de compartirlo con vosotros, difundirlo al máximo y hacer que mi historia llegue a todos los rincones para que no se repita.
El viernes pasado mi hijo, de tres años y medio, estaba merendando a mi lado, como cada tarde. Como él no come bocadillos ni ningún tipo de charcutería, y tampoco me gusta abusar de la bollería y derivados, opté por una merienda “sana”… Un puñadito de cacahuetes que a él le encantan y los mastica muy bien mientras lo tengo controlado.
Siempre había oído que hay que tener mucho cuidado con los frutos secos por el riesgo de atragantamiento, pero jamás pensé lo que nos sucedió a continuación…
Mientras comía se tiró de culo en el sofá y en ese momento empezó toser escupiendo los cacahuetes que tenía casi triturados en la boca. Pasamos el mal ratillo pero él continuó toda la tarde jugando y sin ningún síntoma que nos alarmara. Sin embargo, muy de vez en cuando tenía una tos muy tontilla que a mí no dejaba de llamarme la atención. Estuve observándole toda la tarde/noche y al ver que a la mañana siguiente esa tos insignificante continuaba, mi instinto me dijo que algo no iba bien, así que acudimos al Materno Infantil de Málaga. “LA MEJOR DECISIÓN DE NUESTRA VIDA”.
Ingresaron al niño por protocolo y le pusieron una vía para empezar con un tratamiento preventivo, en caso de frutos secos puede haber riesgo de aspiración hacia los bronquios o incluso al pulmón y, evidentemente, tienen que descartarlo antes de darte el alta. Madre mía, no teníamos ni idea de que esto pudiera ser así…
Y por desgracia, así fué, con lo que al día siguiente entró en quirófano. Pasamos el peor momento de nuestras vidas, los minutos eran horas, y una hora y media más tarde salieron las dos neumólogas que estaban tratando a mi hijo diciéndonos que efectivamente había un trozo de cacahuete obstruyéndole un bronquio,pero además, para nuestra desolación, no habían podido sacárselo porque el fruto seco,además de hincharse, se hace más blando y se adhiere con la mucosa propia del bronquio.
Os podéis imaginar como nos sentimos en aquel momento, rabia, impotencia y un sentimiento de culpa horrible que no tenía consolación. La doctora me cogía del brazo diciéndonos que estuviéramos tranquilos, que ya estábamos allí, en el mejor hospital, y en las mejores manos. Y que a pesar de nuestra imprudencia por desconocimiento…nuestra intuición le salvó la vida… Hicimos lo correcto en llevarlo alli
Cuando se recuperó de la anestesia lo subieron a planta, antibióticos para evitar infección y cortisona para dilatar los bronquios fue su tratamiento durante toda la semana para conseguir que se soltara y se fuera endureciendo para poder intervenirlo de nuevo.
Fueros unos días horribles, jamás pensamos que un fruto seco pudiera ocasionar tantos problemas….
Por fin decidieron volver a intentarlo…no nos aseguraban nada, no era seguro que esta entrada a quirófano fuera la última. Incluso si conseguían sacarlo podría desprenderse algún resto…
Ya sabéis, los médicos tienen que ponerte en el peor de los casos para uqe nada te pille por sorpresa. Pero era muy duro no tener ningún mensaje tranquilizador en ese momento de entrar en quirófano….
En nuestro caso,después de una semana de tensión y miedos, consiguieron terminar la intervención con éxito… pudieron sacar el dichoso trozo de cacahuete y dejarlo completamente limpio. No nos lo creíamos, por fin acabó nuestra pesadilla!!!!!!
Mi hijo ya se encuentra en casa gracias a la impresionante profesionalidad del Materno Infantil de Málaga, a su rápida actuación y, por supuesto, a las Neumólogas Pilar Caro y Estela Pérez …por su profesionalidad, humanidad y empatía.
Ya de paso dar las gracias a todos los que habéis estado tan pendientes de nosotros y nos habéis dado taaaaanto ánimo y cariño en esos momentos tan difíciles. Sería imposible nombraros a todos pero ha sido una pasada sentirnos tan arropados y no tenemos forma de agradecerlo. UN MILLÓN DE GRACIAS A TODOS.
Ahora, después de todo, nos toca como padres compartir este mensaje y toda la información para que llegue al máximo de gente posible. Incluso las doctoras me han pedido en nombre del hospital que haga la máxima difusión posible acerca del caso porque es más común de lo que parece y podemos evitar muchos sustos como el que yo he vivido estos días. No basta con vigiliar a los críos mientras comen los frutos secos, sino evitar que los consuman hasta los 6 años por el alto riesgo que tienen de aspiración, un golpe de tos o una simple carcajada puede hacer que aspiren cualquier partícula y ni siquiera nos daríamos cuenta hasta que no aparezcan los síntomas…y en algunos casos podría ser demasiado tarde!!!!
POR FAVOR, AYUDADME A DIFUNDIR”.

Tan sólo dos días después de publicar este mensaje en su Facebook, una herramienta de difusión extraordinaria, 50.000 personas han compartido su mensaje y le han llegado 5.000 comentarios, además de una avalancha de mensajes por privado. Su objetivo está cumplido, informar para prevenir casos como el suyo. Y MIRA Jerez quiere poner su granito de arena y colaborar en dar a conocer la peligrosidad que tienen los frutos secos para los más pequeños.

Los datos confirman el peligro

Lo ocurrido al hijo de Marisa es, por desgracia, más común de lo que se pueda pensar, por lo que toda acción preventiva es bienvenida. Los datos confirman el peligro y son certeros. Según cita la Dra. Matilde Zornoza en la web Pediatra2punto0.com, en España, la asfixia por atragantamiento supone el 40% de las muertes en menores de un año. A lo que hay que sumar otra estadística reveladora y fundamental para evitar más casos: el 60-80% de los atragantamientos en niños está causado por frutos secos.

En su post, la doctora Zorzona explica, a partir del caso de una niña estadounidense de 2 años que fallecía tras atragantarse con una palomita de maíz, que hay determinados alimentos, como las palomitas o los frutos secos, que los niños menores de seis años no deben tomar.

El motivo de es que pueden provocar atragantamiento, que se produce porque el alimento que el niño está tomando pasa al bronquio (uno de los conductos que introduce el aire a los pulmones). “Entonces imagina -explica la pediatra-, si ese conducto se obstruye, ni entra ni sale el aire. Un pulmón inutilizado. No suena muy bien. Lo lógico es que te suene hasta peligroso. Pues sí, es una causa de mortalidad y morbilidad en los niños pequeños”.

¿Cuáles son las edades más vulnerables ante este peligro?

Un 80% de las aspiraciones de cuerpo extraño ocurren en niños de menos de 3 años. ¿Lo más frecuente? Entre 1 y 2 años, ya que todo se explora por la boca, cogen cosas pequeñitas que se encuentran, no tienen sensación de peligro y no tienen muelas para masticar adecuadamente. A esto se suma el que su vía respiratoria tiene un tamaño menor que la de los niños mayores. Por eso es más fácil que se atasque cualquier cosa dura que entre.

Y ¿por qué son peligrosos justo los frutos secos? Pues más que nada porque un 60-80% de los atragantamientos está causado por frutos secos. Son alimentos pequeños y duros, difíciles de masticar. ¿La estrella de los frutos secos? El cacahuete. La mitad de los atragantamientos se deben a él. Otros alimentos implicados son las pepitas de sandía o melón, las palomitas de maíz, las uvas o frutas y verduras más duras (como la zanahoria cruda).

“Houston, tenemos un problema -dice la doctora-. Estábamos tomando almendras en el aperitivo. Mi niño de 2 años estaba con nosotros, me he despistado y ahora le ha dado tos. ¿Cómo sé si se ha atragantado? Lo primero: Tranquilidad. Hay distintos grados de obstrucción, según donde se atasque la almendra. Ante tal situación yo me acercaría a que lo viese un médico”.

Según comenta, los tres síntomas clásicos son tos, sibilancias (o pitos) y disminución de los ruidos respiratorios de la zona obstruida. No están los tres siempre presentes. “Otras cosas que podemos ver -añade- también que nos hagan sospechar que la almendra se ha ido por mal sitio: Dificultad para respirar, estridor (como una especie de pitido) o ronquera, cianosis (coloración azulada de la piel o los labios) o sangre al toser”.

Así que si se da el caso de que un niño, que tenía un fruto seco cercano (sano previamente), comienza con dificultad para respirar, tos y/o cianosis: hay que salir corriendo al hospital. En un 80-90% de las veces no te equivocarás.

El momento agudo por lo general se pasa y puede ser seguido por un período libre de síntomas. “No pienses equivocadamente y creas que ya está todo solucionado. Puedes retrasar que se detecte el problema en tu hijo. Días o semanas después pueden aparecer síntomas debido a complicaciones, como la infección y la inflamación de las vías respiratorias. Fiebre u otros signos y síntomas de neumonía”.

Hay que reaccionar

La doctora Zorzona continúa explicando en la web de Pediatras2punto0 que hay situaciones en las que hay que reaccionar. “La más grave: El niño está inconsciente. Comenzaremos maniobras de reanimación cardiopulmonar. La menos grave: Tenemos al niño consciente. ¿Qué hacemos? Si es un niño que tose de manera efectiva, debemos animarlo a que tosa. Nada de golpes en la espalda. Parece lo más intuitivo, pero el cuerpo extraño puede moverse de donde esté y lo que es una obstrucción parcial que pase a total. Si la tos no es efectiva, daremos 5 golpes en la espalda y luego pasaremos a la maniobra de Heimlich”.

¿Qué es la maniobra de Heimlich? Es una maniobra creada por Henry Heimlich. Es una maniobra efectiva para evitar la asfixia por atragantamiento. En los niños que pueden permanecer de pie, el procedimiento es similar al de los adultos, pero adaptado a la estatura del pequeño. Mientras tú te encargas de realizarla, pide ayuda y que alguien vaya llamando al 112.

“Rodearemos al niño con los brazos -detalla-. Localizamos el apéndice xifoides (el punto en donde convergen las costillas, justo por encima de la conocida como ‘boca del estómago’). Ponemos la mano en puño unos dos dedos por debajo y la otra envolviéndola. Levantamos un poco los brazos y se hace un movimiento rápido en forma de J. Cuidado con no lesionar más al niño al que estamos ayudando. ¿Lo más ilustrativo? Un vídeo, aquí te dejo un enlace: https://www.youtube.com/watch?v=WyaHAsE4yts “.

“Y en un bebé, ¿cómo lo hacemos? Primero, ¿hasta cuándo consideramos bebé? ¿Lo puedes cargar con una sola mano y mover fácil? Pues estamos en este caso. Importante, estar sentado. Tomamos al pequeño, lo sujetamos del pecho, bocabajo sobre el largo del antebrazo. Con el talón de la mano libre, se dan 5 golpes fuertes y rápidos en la espalda. ¿Ves algo fácil de sacar en la boca? Lo sacas. Si no, le damos la vuelta. Apoyas su cabeza y cuello sobre tu mano (la cabecita debe quedar por debajo de sus pies). Ahora daríamos 5 golpecitos en su pecho usando 2 dedos sobre la mitad inferior de su esternón. Nuevamente te pongo un enlace a un vídeo, es lo mejor para aclararse”.

¿Cómo lo prevenimos?

Bien dice el refrán que es mejor prevenir que lamentar. La educación es fundamental. Educación a distintos niveles:Elementos que no deben estar al alcance de los niños pequeños: Canicas, bolitas de goma o globos de látex (son la causa no alimentaria líder en episodios de asfixia mortales en niños).

Alimentos que no deberían tomar los menores de 3-4 años: Caramelos duros, frutos secos, salchicha seca o carnes duras, frutos secos, uvas enteras, trozos de manzana, zanahoria cruda, palomitas de maíz o semillas de sandía y/o melón.

Si ofreces sólidos a tu hijo y es pequeño no hay problema. No le des los que tienen riesgo de atragantamiento y estate siempre a su lado, tenlo vigilado. Enséñale a masticar bien la comida. Nada de jugar, correr ni saltar cuando esté comiendo. Sentadito en su silla estará mucho mejor.

Evita los juguetes con partes pequeñas. Sigue las edades recomendadas por el fabricante. Nada de monedas como recompensa. Aprende primeros auxilios. Apúntate a cualquier curso que pase por delante tuyo. Seguro que encuentras alguno cerca. Te enseñarán la maniobra de Heimlich, ya ves que salva vidas.