“En las páginas o juegos de Internet donde hay niños hay pedófilos”

La Policía Nacional continúa con sus charlas formativas sobre los riesgos y peligros en la Red en el instituto San Telmo

  • El nuevo comisario de Jerez alerta del aumento de los casos de acoso escolar como consecuencia del mal uso de las nuevas tecnologías siendo cada vez más los niños que lo sufren con intensidad
  • Los policías Adrián Domínguez y Rocío López piden mayor control de los padres en el acceso a Internet ante el aumento de los delitos y  explican las aplicaciones que existen para filtrar el contenido que pueden ver los menores
 Por Roxana Sáez 

Son las cinco de la tarde. Alumnos, familiares, docentes y personal del instituto San Telmo, en Jerez, se preparan para asistir a una conferencia impartida por la Policía Nacional sobre los peligros y riesgos en Internet que afectan a la juventud, con especial atención a los derivados del abuso o mal uso de la Red y la problemática del acoso y el ciber acoso escolar.

Poco a poco la sala se va llenando. El tema preocupa e interesa, aunque los asistentes aún no son conscientes del grado de lo que van a escuchar. El primero en lanzar la voz de alarma es el nuevo comisario de Jerez, Francisco José García. Abre la charla con una advertencia a los asistentes: “El acoso escolar ya no es sólo meterse con un compañero, las nuevas tecnologías están potenciando una nueva modalidad de acoso reiterada que hay niños que están sufriendo con gran intensidad. El problema es que aumenta cada día y cada vez hay más casos, siendo muy preocupante”.

Como solución: “remar todos en la misma dirección y controlar el comportamiento de los hijos, tanto de las víctimas como de los agresores, y, por supuesto, contarlo y ser valientes si se es testigo para poder intervenir”. Aún así, el comisario de Jerez reconoce el daño que está causando el ciber acoso por un mal uso de las redes sociales entre los jóvenes por falta de conocimiento y un uso abusivo de las mismas.

“No es oro todo lo que reluce”

Haciendo uso del refrán “no es oro todo lo que reluce”, los agentes de la Unidad de Participación Ciudadana del Cuerpo de la Policía Nacional de Jerez, Adrián Domínguez Bezares y Rocío López Ruiz, comienzan a enumerar los peligros y riesgos de una herramienta tan potente y a la vez tan desconocida como es Internet. Un mundo virtual en el que los jóvenes, según explican, sienten cada vez más “la presión de las redes sociales”, donde sienten la necesidad de compartir todo lo que les acontece en sus vidas y en el que se ha perdido “la intimidad y el pudor”. Un mundo en el que nadie les ha enseñado las normas y al que acceden a una edad cada vez más temprana. Un mundo que les domina sin darse cuenta y en el que sienten la obligación de estar por no quedarse atrás.

Repunte de los celos por las imágenes subidas, acoso a compañeros,  mensajes de whatsapp cuya interpretación deriva en peleas y enemistades…Todo ello mientras no cesan de subir de forma impulsiva imágenes y todo tipo de datos que pueden acabar convirtiéndose en una auténtica pesadilla en sus vidas y en las de sus familias. El problema según exponen: la falta de formación e información sobre un mundo virtual en el que cualquiera pueda entrar y en el que se buscan amigos para ser el líder del grupo o para combatir la soledad a costa de caer en las redes de personas que esperan para aprovecharse de los más vulnerables.

El agente Adrián Domínguez lo deja claro: “Darle un móvil a un niño de nueve años con acceso a Internet es una bomba de relojería y se está haciendo”. A partir de ahí la charla pone los vellos de punta. Casos reales de abusos a menores tras concertar una cita con un perfil falso en las redes sociales. No es una película de serie b es una realidad que se está dando en los hogares españoles y que no se quiere ver hasta que a uno no le toca. Entre los peligros más preocupantes en la Red el llamado Grooming. Esta práctica consiste en una serie de conductas y acciones deliberadamente emprendidas por un adulto con el objetivo de ganarse la amistad de un menor de edad, creando una conexión emocional con el mismo, con el fin de disminuir las inhibiciones del menor y poder abusar sexualmente de él.

Rocío López es la encargada de explicar el modus operandi: Son depredadores de la Red que rastrean las páginas con contenido de niños para ganarse la confianza del menor y acercarse a él hasta conseguir su objetivo. Primero se hacen amigos del menor, bajo un perfil falso, para sacarle todo tipo de datos. Es entonces cuando se convierte en su confidente, en el que mejor le comprende y a partir de ahí comienza el chantaje pidiendo cada vez más imágenes del pequeño y amenazándole con contarlo. El niño vive una auténtica pesadilla por no atreverse a contarlo, así se lo cuenta a los asistentes que escuchan atentos y sin retirar la mirada de los dos agentes. El problema es aún mayor cuando el objetivo del pederasta es quedar con el menor. Adrián Domínguez vuelve a hacer uso de un caso real muy cerquita, en el mismo Puerto Santa María. El pederasta afortunadamente está en la cárcel.

Una de las imágenes que utilizan en la charla para demostrar los engaños en la Red

La lista de riesgos continúa: Robos en hogares por desvelar la vida cotidiana de la familia o el viaje en el que se encuentran, secuestros virtuales tras obtener todo tipo de  información de los perfiles del joven; los delicuentes lo saben todo sobre ellos. Prácticas como el “sexting” (recibir contenido sexual en el móvi) aumentan cada día, repute de las actitudes machistas por el control que se ejerce a través de las redes sociales, aumento del acoso escolar…Y así una larga lista de peligros derivados de un mal uso y abuso de las nuevas tecnologías.

¿Y cuál es el problema?

Ambos agentes lo resumen en tres causas tras reclamar un mayor control de los padres:

  •  Acceso a páginas de contenido violento, racista o sexuales que influyen al menor de forma negativa por no existir control paterno y no poner filtro al ordenador. Solución: saber y controlar las páginas en las que entran los hijos.
  • Facilitar datos y archivos que otras personas maliciosas puedan utilizar.
  • Pasar demasiado tiempo con el móvil o el ordenador lo que puede generar problemas de socialización o incluso adicción a las nuevas tecnologías. Durante este tiempo los adolescentes pueden recibir invitación a entrar en páginas muy peligrosas, las últimas y más de moda de anorexia y bulimia, en las que se les enseña a las jóvenes como vomitar y actuar para disimular su enfermedad. Las páginas de bandas latinas o tribus urbanas en las que se les enseña como autolesionarse para competir sin que los padres lo noten. El último juego el de la “Ballena Azul” que incita al suicido del participante en su última prueba. De moda también hacerse pasar por una agencia de modelos bajo un perfil falso para engañar a la víctima pidiéndole imágenes cada vez más comprometidas para ser la mejor top model y a partir de ahí comienzan las amenazas de publicarlas para conseguir más y más.

A medida que avanza la charla, los rostros van cambiando, pocas preguntas…la impresión es tal que el silencio se hace tras finalizar la conferencia. No hay palabras…los peligros son reales, existen, está pasando… pero hasta que la Policía Nacional no lo cuenta con detalle y ejemplos de casos reales se siente como algo lejano. La directora del centro, Manuela Navarrete Prieto, reconoce que los principales conflictos en el instituto vienen motivados por el móvil, dándose casos a diario, de ahí el interés por formar e informar, con charlas como las impartidas por los agentes de la Unidad de Participación Ciudadana dentro del Plan Director para la Convivencia y Mejora de la Seguridad en los Centros Educativos y sus Entornos que desarrolla el CNP.

Un mensaje final: Las redes no son malas si saben utilizar pero antes de permitir a un hijo acceder a Internet es necesario un control de los padres. Los padres deben saber qué contenido ven sus hijos y deben poner límites a la navegación. Para ello, existen aplicaciones con las  que se pueden filtrar las páginas en las que entran los menores en la Red, entre ellas recomiendan varias, de las que destacan como muy eficaz la gratuita Qustodio. Todo ello requiere formación de los padres. Y así lo hicieron esta semana en el instituto San Telmo donde tuvieron la oportunidad de conocer el mundo en el que viven los nativos digitales y las consecuencias que puede tener desconocer sus normas, porque también las hay como en el mundo físico.

La próxima cita será en otro centro educativo y así la Policía Nacional seguirá con esta gran labor de formar e informar desde el conocimiento de casos reales, contando sus experiencias y ayudando a jóvenes, padres y personal de los centros educativos a navegar con seguridad.