El Cádiz gana 0-2 al Nástic y firma una semana fantástica

Los amarillos ya suman 10 puntos en el casillero

10 puntos tiene ya el Cádiz en el casillero, una quinta parte del objetivo se ha alcanzado en la jornada 4 con todo merecimiento. El Gimnástic de Tarragona llegó a Carranza buscando a toda costa romper su dinámica, pero los recursos aparecieron para firmar la victoria.

Cádiz CF

La presencia de Álvaro García en el once titular era la principal novedad. El regreso del utrerano fue aplaudido cuando apareció su rostro en los videomarcadores del estadio tras su renovación de ayer. El Nástic apostaba por jugar con cinco defensas, un planteamiento muy parecido al del Alcorcón de la jornada 2.

El arranque del partido ya presagiaba que iba a haber pocas ocasiones. Garrido a los dos minutos remató de cabeza un rechace de saque de esquina que detuvo Dimitrievski. Los amarillos tenían problemas para acercarse al área rival ante la tela de araña montada por Luis Carreras. A la media hora el Gimnástic tuvo dos aproximaciones con lanzamientos de Kakabadze y Uche que se encontraron con Cifuentes.  Antes del descanso sólo un cabezazo de Salvi, a centro de Álvaro García, fue detenido por el portero visitante.

El desatascador perfecto iba a llegar en el inicio de la segunda parte, y no podía ser de otra manera que a balón parado. En el minuto 53 una falta frontal botada por Aitor fue repelida por Dimitrievski dando la pelota en la cruceta, en el rechace Barral volvía a marcar poniendo el 1-0. Su cuarto gol en el arranque de competición entre Liga y Copa.

El encuentro estaba obligado a cambiar de guión y así fue. Maikel, con un disparo a bocajarro en el área pequeña, se encontró con Alberto Cifuentes, en su mejor momento. El segundo cadista pudo llegar con un tiro de Garrido en el minuto 61 que detuvo el portero. Los cadistas empezaron a encontrar los huecos por las bandas y a acercarse con peligro al área tarraconense.

Y con espacios iba a llegar el segundo. Álvaro García se armó una galopada desde el centro del campo para meterse en el área y clavar el balón por la escuadra.

Pero la felicidad no iba a ser plena porque el utrerano tuvo que abandonar el terreno de juego lesionado de su rodilla izquierda a falta de cinco minutos. El encuentro no iba a tener más sorpresas y acabaría con una victoria más que sigue haciendo feliz a la afición.