El San Fernando se impone a La Balona en el derbi provincial

Merecida victoria de los azulinos que continúan con su buena racha

El San Fernando Club Deportivo continúa imparable. El equipo de José Pérez Herrera se llevó el derbi provincial ante la Real Balompédica Linense tras un inicio arrollador en el que Chris y Galindo pusieron en ventaja a los cañaíllas. Esa renta se mantuvo también en la segunda mitad, periodo en el que el San Fernando demostró su poderío defensivo para mantener a cero a un gran equipo como la Balona y en el que la entregada afición azulina vio debutar a Marc Vadillo.

José Pérez Herrera dio entrada en el once inicial a Óscar Martín por el lesionado Pedro Ríos y Lolo Guerrero volvió al eje de la zaga. El arranque isleño fue arrollador. El derroche físico de los isleños pilló totalmente descolocada a una Balona incapaz de trenzar jugada alguna. Las alas del Club Deportivo fueron los primeros en acercarse a las inmediaciones de Montoya.

primera gran ocasión cañaílla que se convirtió en el 1-0 por obra y gracia del hombre de moda. Un espectacular taconazo dentro del área de Jacobo sirvió para que Chris, en carrera y franca posición, no perdonase y fusilara al arquero. La definición tuvo su parte de suspense debido a que el esférico, ajustado al palo largo, besó el poste antes de adentrarse en la portería y llevar el delirio a la hinchada.

A pesar de ponerse por delante en el electrónico, los nuestros continuaron pisando el acelerador ante la inoperancia enemiga, que solo asustó con una internada por banda de Juampe que acabó con un zurdazo desviado. Carri, con plena confianza en sus posibilidades, se atrevió a disparar desde media distancia sin suerte y, poco después, una endiablada pared entre Nano y Jacobo acabó con el centro del lateral isleño buscando a un Chris que no llegó a rematar por muy poco.

Eran momentos eléctricos teñidos de azulino y el fútbol premió al cuadro que lo merecía porque, en el minuto 25, una indecisión en la zaga valona propició que Jacobo se metiese hasta la cocina por banda izquierda y asistiera a Galindo, que remató a puerta vacía en la segunda jugada de un saque de falta.

La fiesta pudo ser incluso mayor de no ser porque Jacobo cruzó en demasía su remate después de que Theo realizase una estratosférica apertura a banda. Fue entonces cuando la Balona decidió meter una marcha má

s y despertar de su letargo a través de sus dos incisivos extremos (Gato y Juampe). Sin ir más lejos, el tarifeño tuvo en sus botas el 2-1 después de una mala salida de Toni Doblas que trataba de anticiparse a Wilson Cuero. El balón quedó suelto en el área y el extremo balono se confío en exceso. Cuando disparó, el pie salvador de Lolo Guerrero apareció bajo palos para abortar la ocasión más clara de los visitantes.

La escuadra de Julio Cobos tuvo otra ocasión antes del descanso con un remate de Sergio Rodríguez en el primer palo y los cambios del preparador blanquinegro dieron mayor vitalidad a un equipo que pasó a jugar a contrarreloj. En el descanso, Stoichkov y Abenza sustituyeron a Juampe y Mario Gómez y la Balona pasó a tener el control del esférico.

Sin embargo, el San Fernando supo en todo momento mantener a raya a su rival. Además, el fútbol control de los azulinos no obviaba la posibilidad de generar peligro a la contra. De hecho, un remate de Carri estuvo a punto de sorprender a un Montoya que blocó en dos tiempos.

La respuesta de los visitantes fue casi inmediata, ya que Gato erró un claro acercamiento con un tiro cruzado. El San Fernando comenzaba a sufrir por el cansancio cuando dos córners, casi de forma consecutiva, enchufaron nuevamente al respetable, que se preparaba para la recta final de partido.

En el minuto 68, Zamorano se topó con Doblas en una de las últimas opciones visitantes al desperdiciar una contra. Tras ello, Pérez Herrera gestionó a las mil maravillas los cambios para reforzar el juego de su equipo. Juanje entró por Óscar Martín para darle vitalidad a la banda zurda mientras que poco después, Marc Vadillo disfrutaba de su debut como jugador del San Fernando.

El empuje de las piernas frescas provocó que los locales tuvieran totalmente controlado el epílogo del encuentro. Incluso Lolo Guerrero pudo aumentar la renta a la salida de un saque de esquina, pero su remate se fue por encima del larguero.

Maceira, último cambio cañaílla, generó cierto peligro en los últimos instantes de juego, esos en los que la afición azulina disfrutaba cantando y aplaudiendo a unos hombres que logran, de esta manera, su tercer triunfo seguido en el Grupo IV de Segunda B y se sitúan octavos con 21 puntos en su casillero.