Alertan de la gravísima carencia de personal no docente en los colegios de la Provincia

CSIF denuncia que hay 213 plazas, en su mayoría de administrativos, que están sin cubrir 

CSIF quiere denunciar públicamente la grave falta de cobertura de plazas del personal de Administración y Servicios en los centros educativos de la provincia de Cádiz. Según los datos trasladados por Delegación Provincial de Educación el pasado 28 de noviembre, son 213 plazas las que están por cubrir, de los cuales 136 son funcionarios y 77 corresponden a personal laboral. Además, la propia Delegación Territorial de Educación, tienen 45 vacantes de personal funcionario y tres laborales.

Según dichos datos, actualmente hay 15 institutos en toda la provincia sin personal administrativo, de modo que son trabajadores de otras categorías las que realizan sus funciones (normalmente, durante más de seis meses, que es lo que marca el convenio colectivo como máximo para este tipo de excepcionalidad). A esto hay que sumar 11 institutos, en los que, con más de 900 alumnos, sólo cuentan con un único administrativo.

Hay que recordar que el personal funcionario realiza las labores de administración, mientras que el personal laboral lo forman, entre otras categorías, trabajadores de limpieza, de cocina, ordenanzas, monitores escolares y personal de centros de Educación Infantil.

Para CSIF, esta situación, además de perjudicar el servicio de atención al alumnado, afecta a los empleados públicos, que se ven obligados a realizar un sobreesfuerzo físico y mental para mantener los servicios de calidad que han de prestar tanto en la Delegación como en los centros educativos de la provincia.

Del mismo modo, CSIF también denuncia la lentitud en la cobertura de las sustituciones temporales que se producen por incapacidad temporal u otros motivos entre el personal laboral (suelen tardar unos 15 días en ser cubiertas). En cuanto al personal funcionario, la situación es aún peor, pues apenas se cubren.

CSIF recuerda que esta situación viene produciéndose desde cursos anteriores, configurándose como un problema estructural y crónico que la Administración educativa no acaba de solucionar.