Lo mejor de la última sesión de Semifinales del COAC 2018

Aquí tienes las coplas más destacadas tras la vigesimoctava jornada del concurso carnavalesco en el Gran Teatro Falla de Cádiz

Completada la tercera y última sesión de Semifinales en la catedral gaditana de las coplas. Las chirigotas gastaron sus últimas balas para conseguir acceder a la Gran Final, confirmándose como las destacadas de la noche. Ya puedes consultar las agrupaciones que pasan a la gran final del COAC 2018. Eso sí, tampoco faltaron la emoción y el humor en el resto de modalidades, donde se pudo disfrutar de varias letras que fueron también de la mano de la originalidad y la emotividad. ¡Pasen y vean, que esto se acaba!

Abrió la lata el coro ‘Tiempos Modernos’ [No participó en el COAC 2017], que ya había mostrado un interesante repertorio en anteriores fases gracias a las composiciones firmadas por Miguel Ángel García Argüez “Chapa”, Antonio Procopio y Tino Tovar. Activaron la maquinaria con fuerza, reivindicando el rol crítico y de denuncia social que desempeñan con aquello que cantan. En el segundo tango mostraron la cara oculta de Cádiz, dejando entrever que no todo es positivo cuando uno vive en la ciudad trimilenaria.

Los cuplés estuvieron a la altura, comentando la obsesión con Japón de su vecina y lo bien que su abuela se ha adaptado a las nuevas tecnologías. Por lo general, un acertado pase que les volvió a colocar en muchas de las quinielas.

Después de la fantástica actuación de ‘La Chirigota de la Ilusión’, primer premio de este año en la categoría infantil, llegó ‘Cai de Miarma (7,20)’ [Preliminares en el COAC 2017 con ‘La Revolución de las Mariposas. Las Frida Kahlo’]. La Chirigota del Cascana, que seguramente es la sorpresa más grata del presente concurso en la modalidad, homenajeó de manera brillante a Chiquito de la Calzada. Para ellos, el artista malagueño referenció el arte a raudales dque brota en Andalucía. El siguiente pasodoble fue un regalo a Sevilla con guiño para Antonio Bizcocho, autor de la chirigota ‘No te quemes todavía’, quien se quedó por el camino en este COAC 2018.

Redondearon la trayectoria del presente curso con los cuplés, especialmente el segundo, con un remate que logró la carcajada general y un buen puñado de aplausos. Tanto ellos, como el grueso de los aficionados, esperaban que pudieran volver a pagar el peaje una vez más. ¡Abre la valla!

El telón se levantaba para flamenquear con ‘Los Zincalé’ [Semifinalistas en el COAC 2017 con ‘Los Camballá’]. Las voces, una cuidada música y unos mensajes enérgicos y certeros fueron los elementos que les volvieron a llevar hasta las tablas del Falla. Lo demostraron con su primera copla, sobre el drama de los desahucios, en la que las voces de Agustín Correa “El Zoleta” y Antonio Parra “Aceituna” eran las principales encargadas de levantar el vello. No obstante, uno de los momentos más emotivos de la jornada llegó inmediatamente después, y es que la comparsa homenajeó a todo un símbolo como Fali Mosquera, histórico director y componente que es santo y seña indiscutible en la fiesta. Ambas letras podían suponer un repunte en la clasificación que seguramente llegó a preocupar a la competencia.

El humor vino con un primer cuplé, que recordó al cantado el día anterior por los cuarteteros de ‘El Trío’, sobre la moda de la ropa vintage. El otro, de un robot de cocina multifuncional.

Sonaban por última vez en Semifinales las claves con el cuarteto del Gago, ‘Lo mismo nos vemos en Elcano, que en clases de piano’ [1º premio en el COAC 2017 con ‘Lo que el viento se llevó’]. La ironía fina, sutil y hasta enrevesada de este grupo se puso de manifiesto en la parodia, a la que no le faltaron los juegos de palabra con retranca a través de los que sacaron punta a cualquier situación. Cierto es que no regalaron sus mejores cuplés, pero lo arreglaron en el genial popurrí que ofrecieron, con varias cuartetas flamantes de primer nivel.

Turno para la chirigota del Selu, ‘Grupo de Guasa’ [4º premio en el COAC 2017 con ‘Mi suegra como ya dije…’]. Los líderes se reunieron esta vez para abordar temas urgentes como el negocio armamentístico y la figura de Rajoy en el panorama internacional. Ambos fueron sensacionales, llegando a recordar a otras grandes chirigotas noventeras de García Cossío como la ‘Banda de Música de Cagarrutas del Monte’ (1997) y aquellas apelaciones que hicieran al por entonces presidente José María Aznar.

Los cuplés también fueron potentes. El primero estuvo hilado con el pasodoble de Rajoy, mientras que el segundo llevó un recadito para el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro.

El relevo lo tomó ‘El Diablo se viste de Coro’, de Nandi Migueles [No participó en el COAC 2017]. Los acordes del tango aparecían para hacer una radiografía de la situación de España en prácticamente todos los planos, además de reivindicar la libertad en el Carnaval. Las dos letras fueron contundentes y críticas, viéndose acompañadas por una interpretación que trabajaron con detalle.

No lo hicieron nada mal en los cuplés, a las calles gaditanas con nombres religiosos y sobre su afición, como diablos, a poseer a diestro y siniestro. Lo expuesto les debía servir, a priori, para cruzar el limbo hasta el paraíso de la Final.

Sonaba entonces el ding-dong de ‘Los Campaneros’, de Kike “Remolino” [No participó en el COAC 2017]. La sensibilidad y la denuncia volvieron a unirse para evidenciar el cuidado de los abuelos a sus nietos. Más duro fue el segundo, con el que criticaron el machismo que perciben tras el consumo de la prostitución.

Los cuplés, como en anteriores pases, gozaron de un nivel digno de chirigota. Uno de ellos, para comentar la nueva opción de los teléfonos de la marca Apple de desbloquearse con el rostro. Otro, sobre la vuelta a los escenarios del grupo antiguo de la comparsa ‘Los Piratas’ para conmemorar el 20 aniversario de su estreno. Un repertorio tan equilibrado evidenciaba que habían estudiado la estrategia a tomar para colarse en la Final y dar la campanada. Y es que “Remolino” sabe de esto, pero a veces es sólo cosa de cinco personas…

Chirigota ‘¡Qué Caló!’ [Semifinalistas en el COAC 2017 con ‘No valemo un duro’]. Con todo el arte del mundo y sobre la magnífica música que les ha escrito Jesús Bienvenido, reconocieron el currículum de Tino Tovar y pidieron que sea nombrado pregonero (disculpen el spoiler). En el segundo pasodoble se pusieron serios para dirigirse a la Real Academia de la Lengua Española, instándoles a modificar la definición despectiva sobre los gitanos que incluye su diccionario. Muy bien construidos los dos.

Terminaron de conseguir el éxito en los cuplés; para el líder norcoreano Kim Jong Un y la moda, parece ser, de las limpiezas con café.

Cerró la “cuartetoparsa”, como sus propios autores la definen, ‘Ni los buenos son tan buenos, ni los malos son tan malos’ [Cuartofinalistas en el COAC 2017 con ‘¡Qué Corgaera!’]. Iván Romero y Nono Galán defendieron también a los ancianos, personificados en la ficticia Juana. Después se quisieron alejar del carnaval del botellón, remarcando que lo genuino son y serán sus coplas.

Uno de los últimos cuplés de Semifinales era sobre eso mismo, sobre las veces que les toca cerrar el teatro, aunque no les importaría hacerlo en una nueva ocasión. En el segundo cuentan una fiesta gay a la que acude la policía. Nadie podía descartar que diesen la sorpresa con su primera final, pero tal y como está el panorama en la modalidad parecía ya todo un logro llegar hasta aquí.